Persiguiendo al Corazón.
El sonido de la puerta cerrándose detrás de Alexander resonó en los oídos de Valentina como un golpe seco que atravesaba su pecho. La respiración se le aceleró, los latidos de su corazón se hicieron insoportables, y un calor confuso se extendió por todo su cuerpo.
Había querido contenerse, razonar, recordar que todo lo que acababa de suceder era peligroso, pero cada segundo que él se alejaba hacía que la distancia se sintiera como un abismo imposible de soportar.
Se quedó un momento quieta, apo