Decisiones.
El aire del pasillo se mezclaba con el aroma de la ciudad despierta, pero dentro del departamento, todo parecía suspendido en un tiempo propio. Alexander apretó la mano de Valentina con suavidad, temiendo que si soltaba su contacto, ella desapareciera como un espejismo.
—No sé qué decir —murmuró ella, apartando apenas la mirada, los ojos brillando de emoción y miedo—. No sé cómo vamos a…
Se interrumpió, buscando las palabras, pero ninguna parecía suficiente para describir lo que ambos habían com