Capítulo 48: Cara a cara con la verdad.
Al día siguiente…
Robert por su parte, se halla acucioso, lleva consigo una vergüenza ausente, continua en su postura, que los culpables somos nosotros, por haberle dado rienda suelta a la pasión a sus espaldas, por lo que sus emociones, se imponen cargadas de reproches. Le pregunta a su abogado:
—¿Cuándo saldré de aquí?
—Me temo que aún no. Tu situación es muy seria Robert.
—Pero tengo dinero de sobra, puedo comprar a la justicia.
—Te equivocas Robert, lo que le hiciste a tu esposa, traerá