Capítulo 47: La desgracia.
Me encuentro en compañía de mi madre, vamos rumbo a la hacienda de Robert, para saber de él. En la vía comienzo de pronto, a navegar en las corrientes de mis pensamientos, el camino es un poco largo y mi mamá se había quedado dormida, conduzco con mucha cautela. A mis hijos los dejé con Jennifer, quien es la más cercana a ellos.
Por algún motivo ando muy nerviosa, llegamos a la hacienda y despierto despacio a mi mamá:
—Mamá ya llegamos.
—Uy me quede dormida, el camino es largo.
—Mamá, Robert