Seduciendo al prometido. 1
Edneris abrió los ojos tras el ruido de algo que se había caído. Por el sonido supuso que sería alguna olla y solo sonrió, abrazando la almohada que conservaba el perfume de Owen. Estaba tumbada en la cama, con la sábana apenas enrollada en su cuerpo, cubriéndola lo justo, la noche había sido muy entretenida celebrando su compromiso; él le había dado sorpresas y regalos durante toda aquella aventura, pero ahora era su turno de devolverle algo especial, y qué mejor que el baile que llevaba tiemp