Encantos. 2
Cuando llegó el momento de pagar la cuenta, ambos comenzaron una pequeña pelea, cada uno empeñado en invitar al otro, Owen, para no hacerla enojar, propuso que pagaran a la mitad, y aunque a Edneris no le encantó la idea, terminó aceptando. No quería discutir con él por algo tan trivial, con la cuenta saldada, salieron del restaurante bromeando entre ellos; el pequeño disgusto no les duró más de un par de minutos.
— ¿Dónde vamos ahora? — preguntó Edneris mientras caminaban entre la multitud, co