En confianza. 3
A Owen casi le dio un infarto cuando vio que la profesora comenzaba a repartir pequeñas cajas con jeringas entre los alumnos. Iban a realizar una práctica de inyección intramuscular, y si no hubiese sido porque era Edneris quien se la iba a aplicar, probablemente habría salido corriendo del aula sin mirar atrás. Esas cosas no le gustaban nada, por fortuna, solo era una dosis de complejo B12, nada grave, y la verdad era que ya hacía mucho que no se inyectaba vitaminas.
— Bien... — dijo Edneris c