Cierro los ojos y bufo con alivio. Me paso la mano por la polla y compruebo que sigue en el mismo lugar.
«Estás cagado como la m****a, Lud, tienes que calmarte, te estás comportando como un imbécil»
Deslizo las manos por mi cara y le doy gracias a Dios de que aquella terrible experiencia solo fuera un sueño. El peor que he tenido en mi vida. Aspiro un par de profundas bocanadas de aire para tratar de normalizar la respiración y los latidos frenéticos de mi corazón. Llevo mis manos hasta mi cue