―¿Estás bien, Rachel?
Inhalo profundo. No puedo mentirle a mi mejor amiga, puede reconocer con mucha facilidad cuando lo hago. Así que prefiero ser sincera y le digo la verdad. Aparto la mirada de la ventana y la desvío en su dirección.
―No me siento bien haciendo esto, Victoria ―bufo con preocupación―. Tengo un mal presentimiento acerca de esto.
Me le quedo mirando a los ojos. Espero que me comprenda.
―Lo sé ―bufa resignada―, pero no tuve otra opción.
Se justifica, avergonzada.
―Es que… ―