De repente, las lágrimas inundan mi rostro. Siempre deseé algo como esto, pero ahora que está sucediendo, no me siento completamente feliz.
―¿Isabella?
Me limpio las lágrimas y sonrío cuando su voz me trae de regreso. No voy a dejar que mi pasado afecte mi presente y mi futuro. Tal como lo hice aquella noche en la que decidí olvidarme de Ludwig, obligo a mi mente a que lo anule de mis pensamientos. Esta es mi nueva vida y lo será para siempre.
―Por supuesto que acepto, Massimo.
Se levanta del su