Yo si era pendeja la verdad! No he salido con mis compañeros, porque en las noches estaba recibiendo las llamadas de Lucas y debería de valerme tres tiras de butifarra, pero ¡qué va! Aquí me encontraba como idiota mirando las fotos de nuestra vida juntos, esperando una llamada, la cual no llegó, ¡ya era la una!
Cerré el álbum, apagué la lámpara y con una tristeza en mi pecho me metí debajo de las cobijas. Cuando ya estaba cayendo en los brazos de Morfeo entró un mensaje y como una idiota, tonta