Narra: Amelia
La City de Londres un sábado por la mañana tiene la quietud sepulcral de un campo de batalla abandonado. Sin la marea humana de corredores de bolsa, brokers y secretarias de alta dirección que abarrotaban las aceras de cristal durante la semana, las inmensas torres de acero de Jones & Steel se erigían hacia el cielo encapotado como monolitos de un imperio desierto.
Crucé la explanada perimetral sintiendo el viento helado de finales de mayo colarse por las costuras de mi abrigo oscu