Narra: Amelia
El silencio dentro del ático de One Hyde Park se sentía diferente esa noche. Ya no era la quietud aristocrática y pulida que Julian Cavendish pagaba con sus cuentas puente en Suiza; era el silencio espeso que precede al derrumbe de una estructura de alta gama. El reflejo grisáceo de la lluvia de Londres se estrellaba contra los inmensos ventanales de cristal, empañando el skyline de la City como si quisiera borrar las huellas de la masacre financiera que Alexander Jones había ejecu