Narra: Alexander
El estruendo de las monumentales puertas de hierro forjado al estrellarse contra los muros de granito de la catedral de San Lorenzo resonó en las naves góticas con la contundencia de un default financiero irreversible. El eco neumático viajó por el presbiterio, apagando el murmullo de los salmos y congelando la parsimonia institucional del Consejo de Sucesión de Milán en una fracción de segundo. El aire dentro del templo, impregnado de incienso viejo, cera derretida y el frío h