41- La Rendención del Deseo.
Gabriel estaba de pie en la cocina de la Torre A. El silencio, que antes le parecía algo encantador para su vida, ahora se sentía como una condena. Miró la nevera, estaba llena de comida orgánica y jugos verdes que sus asistentes compraban, pero nada le abría el apetito.
De pronto, un aroma imaginario cruzó por su mente y le hizo agua la boca. Cilantro, lima y chile. Recordó a Sarah en la sala de juntas mencionando comida mexicana. No fue un recuerdo visual, fue una necesidad física. Su cuerpo