18- La Rendición del Deseo.
El regreso del evento benéfico fue silencioso, pero la tensión eléctrica entre Sarah y Gabriel podía sentirse. La amenaza de Camila sobre la hipoteca secreta confirmó que su red de espionaje no solo alcanzaba el ámbito corporativo, sino también sus transacciones bancarias.
Había un espía y debían descubrir quienes eran.
—Camila sabe que liquidamos la deuda, pero no puede probar que hackeamos el servidor de Sol Maya —analizó Gabriel, desabrochándose el esmoquin mientras Sarah se quitaba los taco