John
Al llegar a casa, John dejó caer su maletín en el sofá del amplio salón, sin inmutarse por el golpe seco que resonó en el espacio vacío. Se aflojó la corbata, se quitó la chaqueta y respiró hondo antes de dirigirse al comedor. La mesa del desayuno seguía exactamente igual que la había dejado por la mañana, como si el tiempo se hubiera detenido allí, congelado.
Se pasó una mano por su espeso cabello negro, despeinándolo ligeramente en un gesto de frustración. Sus ojos recorrieron cada detal