John
La ciudad pareció desvanecerse en el horizonte mientras John conducía. Las calles, antes tan familiares, se convirtieron en borrones ante su mirada fija en la carretera. Sus manos se aferraron con fuerza al volante, como si intentara controlar no solo el coche, sino también el torbellino de sentimientos que lo abrumaba.
Dejando atrás las avenidas principales, entró en un barrio más tranquilo, una zona residencial de clase alta en auge. Era una zona menos acomodada que los círculos que solí