Elizabeth
De vuelta a la mansión, aquella tarde la soledad silenciosa de la casa trajo de regreso la melancolía que Elizabeth intentaba, en vano, silenciar. Necesitaba salir, despejar la mente, encontrar un poco de paz.
Se puso unas zapatillas, un abrigo ligero y decidió subir hasta el pequeño altiplano escondido detrás de la propiedad. El día estaba nublado, el cielo en tonos grises, pero ella não le dio importancia.
Caminó con pasos tranquilos, cruzando el jardín hasta pasar por uno de los gua