John
El teléfono sobre la mesa de Anne sonó y ella lo contestó rápidamente. Todas las mañanas, ella y todos los miembros del departamento de la presidencia esperaban esa llamada.
—Ha llegado —avizó la recepcionista de la planta baja.
La noticia de que el señor Walker había llegado se extendió rápidamente y todos se acomodaron en sus escritorios, atentos a la puerta del ascensor.
Pocos minutos después, la puerta se abrió y todos parecían concentrados en sus puestos de trabajo. John salió del ascensor con el rostro aún más serio de lo habitual.
Atravesó todo el sector sin mirar a nadie, ignorando los «buenos días» con un silencio seco y un ligero movimiento de cabeza.
Se dirigió directamente a la antesala, donde su secretaria lo esperaba de pie, junto a Bruce, apostado junto a la puerta de la imponente oficina. Sabía que la recepcionista de la planta baja ya había avisado de su llegada, en otras ocasiones le había parecido como mínimo interesante, pero hoy...
—Buenos días, señor Walker —