Elizabeth
En la mansión, Elizabeth pasó el día sola caminando por la casa buscando qué hacer. Ya se estaba acostumbrando a la ausencia de John, o al menos, lo intentaba.
Creó su propia rutina, además de las misas diarias y los trabajos voluntarios. Comenzó a asistir al gimnasio de la mansión para mantenerse en forma y con la mente ocupada.
Paseaba por los jardines, ayudaba a Oscar a cuidar las plantas y flores. En sus caminatas, observaba un bosque detrás de los muros de la casa y una puerta. Oscar le había dicho que allí había un sendero que conducía a un pequeño mirador que ofrece una hermosa vista de la región.
Un día le pidió a Oscar que la llevara hasta allí, y él accedió inmediatamente; el sendero era bueno y con una subida no muy difícil. Al llegar al mirador, se impresionó con la vista; la ciudad y las montañas se extendían hasta perderse de vista.
Ese sendero se convirtió en parte de sus paseos, y después de algún tiempo comenzó a ir sola y sentir la paz de ese lugar q