Residencia de los Walker
La mañana comenzó con risas cristalinas. Mary y los gemelos, Luke y Luize, corrían por la casa en un verdadero alboroto, persiguiendo a Emily, que balbuceaba palabras inconexas mientras se equilibraba con sus pasos aún vacilantes. Elizabeth, con una sonrisa serena pero atenta, observaba de cerca junto a las niñeras. Anthony apareció poco después, impecable con su uniforme, con la misma postura seria que le recordaba a su padre.
Era el ajetreo matutino, la rutina de todo