A pesar de la incomodidad, la pareja siguió disfrutando de la noche. Bailaron, rieron, conversaron y, como era de esperar, se convirtieron en el centro de atención.
La noche era perfecta... hasta el momento en que Elizabeth se alejó para ir al baño, situado en el entresuelo del salón. Sara se ofreció a acompañarla, pero Elizabeth se negó al darse cuenta de que estaba conversando animadamente con Marion y Sophia, por lo que se alejó sin imaginar que la estaban vigilando.
Pamela, que no le quitab