John
Mientras resolvía algunos asuntos pendientes en la oficina, John notó que su teléfono sonaba insistentemente. En la pantalla aparecía un nombre que era sinónimo de molestia: Pamela White.
Respiró hondo y se pasó la mano por la cara. Podría ignorarlo. De hecho, debería hacerlo. Pero sabía que, tarde o temprano, tendría que enfrentarse a Pamela y poner punto final al asunto. Pulsó el botón verde.
—¡John! ¡Por fin has decidido contestarme! —explotó Pamela, sin siquiera disimular su tono acusa