Antes de que saliera el sol, un coche negro de ventanillas oscuras y otros dos vehículos recorrían la carretera sinuosa que conducía al pequeño pueblo de montaña.
El cielo estaba despejado; en el asiento trasero, John Walker observaba el paisaje por la ventana, aunque sus pensamientos estaban lejos.
A su lado, Bruce manejaba el portátil, intentando poner al día la agenda de John y responder correos y mensajes, tratando de justificar la ausencia del jefe durante unos días.
Coches de lujo en una