—Elizabeth debió de haber tramado algo —dijo finalmente, con la voz cargada de desprecio—. Esa mujer siempre supo cómo hacerse la buena para manipular las situaciones a su favor. Pero que John cayera en sus trampas, no me lo puedo creer. Mi John, siempre racional y prudente.
Pamela respiró hondo, controlando su ira.
—Le pregunté si se había negado a firmar… —su voz se volvió más fría—, pero él me corrigió. Dijo que era él quien no quería firmar. No ella.
—¿Estás diciendo que John no quiere el d