-Thomas Scott Soré-
-Bueno hijo, ya la viste...-dice mi padre tomando mi hombro. Estoy en la que era mi habitación en la casa de los Hamptons mirando por la ventana, mi enana se ve radiante y me alegro de verdad al verla feliz, pero me molesta que esté aquí, ella debería seguir en los Ángeles, lejos de toda esta mierda.«tu mierda, Thomas »
Llegué con papá hace unas horas, según él debía entreegarme unos documentos que se le quedaron en el despacho de la casa y necesitaba que los revisáramos j