—Alma, futura señora Di Rossi —
Un año después…
Me encuentro en mi habitación de niña, en villa Alma, ya todos han salido a prepararse y yo, les pedí unos minutos para respirar, estaba nerviosa y no era para menos, hoy le daría el sí al hombre de mi vida y padre de mis hijas. Estaba mirándome al espejo, cuando la puerta se abrió y apareció él...
—Te ves preciosa, enana.
—Gracias, mi baboso querido. Y tú, no te ves tan mal eh.
—Se hace lo que se puede.—Thomas se dio una vuelta para mostrarme su