—Thomas y Alma—
Una semana después…
—Oye enana, ¿tu crees que algún día nos perdonen por todo esto que hicimos?
—Mamá por lo menos sí, ya lo hablé con ella y aunque los gritos se escucharon de aquí al otro lado del mundo; ya me perdonó, también lo hará contigo, sólo dile la verdad, a ti te aguanta más que a mí.
—Es extraño que cada vez que estamos juntos inventemos una mentira para salvar a los demás, ¿es que seremos mentirosos compulsivos? Porque no me imagino otra cosa.
—Pero esta vez nos pas