Tras aquella charla, Luciano pasó a echarle un vistazo a su hija, quien dormía plácidamente al lado de Valentina.
Aquellas dos niñas, habían hecho muy buenas migas, una porque siempre había deseado tener una hermanita o hermanito y ya no había sido posible, la otra, porque desde bebé había sido tratada como eso, como una hermana menor, lo que la llevaba a sentirse muy amada y mimada.
Luego de verlas, caminó hacía donde sabía que estaba su “esposa”, estaba por llegar ahí cuando una voz dulce lo l