Conforme pasaban los días, Amelia poco a poco iba recuperándose y sí, tal como lo dijo Almendra, ella estaba al pendiente de todo lo que su “mamá” pidiera, incluso, la niña se esmeraba por alimentar a su madre en la boca como ella en ocasiones lo hacía en el pasado.
- Mami, oye, ¿te puedo preguntar algo?
Para Amelia aún se le hacía un tanto complicado aceptar que Almendra la llamase así, pues aún no asimilaba todo lo que sucedía. Primero la pérdida de su hija ahora era madre de una niña que, si