Aquella declaración sorprendió no solo a Massimo, sino también a Amelia, quien no esperaba que hiciera aquello, pero que le alegraba que lo hiciera.
—¡Claro! La próxima vez traeré a Diana y Vicenzo; ellos estarán encantados de venir a visitarlos. No te prometo nada con Maurizio; él actualmente está muy metido en la escuela, está tratando de recuperar el tiempo perdido, dice.
—Me da gusto, supe que Paolo es quien ahora lleva las riendas del viñedo en La Toscana.
—Sí, tu hermano lleva la parte ope