Capítulo 330: Equilibrio y nada más.
Luego de lo dicho por Moretti, se hizo un silencio incomodo y pesado en aquel lugar. Massimo se sintió rebasado, era como si la verdad, necesitara tiempo para acomodarse, para destruir algo más o, a alguien más.
Massimo pensó en su hijo; a su mente llegaron imágenes de su hijo siendo un bebé, uno pequeño e inofensivo. Se vio llegando de trabajo y cargándole cuando tenía meses de nacido.
Recordó su dulce aroma, su pequeño cuerpo, el cual cargaba apenas con un solo brazo, recordó cómo se aferraba