La noticia de que Luciano D’Angelo era la cabeza de una mafia muy antigua en Italia se regó no solo en aquel país, sino que también llegó a Francia, donde la joven Vania se sorprendió ante todas aquellas declaraciones; pintaban a Luciano como un hombre desalmado bajo la fachada de empresario.
—Hija, ¿este es el hombre que te salvó? —preguntó Camille, un tanto sorprendida.
—¡Estoy segura de que deben estar diciendo mentiras! Ese hombre no es como lo están pintando. ¿Cómo alguien que ayuda a las p