Amelia llegó al apartamento de José María; aquel hombre quería ir por ella, pero ella se negó por completo. Por las pocas veces que había visto a Luciano molesto, esperaba una explosión y no quería generarle problemas a su amigo.
- ¿Cómo estás? -dijo Chema al verla parada en su puerta con una maleta en mano.
Amelia movió la cabeza en negación; no podía hablar, sentía que el nudo en su garganta le estaba carcomiendo la voz.
- Dame esto, pasa, pasa, le he avisado a mi madre que planeas ir a Cue