- Me dijo uno de mis hombres que tuvo que sepárate de tu propio hermano o, lo matarías. -dijo Provenzano el hombre que había llevado al joven Paolo.
- ¿Eso te dijo? -preguntó Luciano mientras se secaba el cuerpo y se ponía ropa limpia.
- ¿Crees que tu hermano se quedará callado y no le dirá nada a sus padres?
- Por su bien, espero que así sea… De lo contrario, ¿Qué crees que ese par de hombres puedan hacerme? -dijo Luciano con ironía.
- Luciano D’Angelo, definitivamente estas loco, ¿Acaso no piensas que tienes lazos familiares?
- Todo el tiempo lo recuerdo, pero también, no soy ciego, si ellos lo están, yo no. Ahora, ¿Tienes lo que te pedí?
- ¿La investigación?
- ¿Qué otra cosa más podría querer?
- Sí, aquí esta, todo esta muy claro en los videos… Aunque te recomiendo que no los veas… Bueno, has lo que te plazca, pero solo veras escenas románticas y eróticas.
Luciano se quedó mirando al hombre que le acababa de decir aquello, tomó asiento en un cómodo sofá y se dispuso a encontrar la