Luciano salió directo al hospital, al llegar, inmediatamente, se dirigió al consultorio del doctor Santiesteban.
El hombre no podía negar que se sentía angustiado, culpable y perdido, su corazón estaba lleno de miedos e inseguridades, pues era más que justificada la reacción de su hermana, nuevamente había antepuesto sus intereses sobre Almendra.
- Santiesteban, ya estoy aquí, ¿qué debo firmar? -dijo el hombre irrumpiendo en su consultorio.
Fernando, al verlo, lo observó, Luciano lucía angust