capitulo 6. eres mi prometida
Se sume en aquella sensación de placer tan maravillosas, y aunque siente que poco a poco su cuerpo se debilita y flaquea, Evelyn no aleja a Velkan. Sea lo que fuese que le estaba haciendo le encantaba
Velkan succiona la sangre de Evelyn entre tanto prosigue tocándola con suavidad, hasta que de la nada siente como ella se agita en sus brazos, arquea un poco su cuerpo hacia él hasta el punto de ponerse en puntilla.
—Quemaaa…—gime con voz ronca.
El vampiro abre sus ojos y se separa de su cuerpo de