capitulo 25. era un traidor
Velkan mira al suelo y ve el pozo de sangre bajo sus rodillas, pero también nota algo importante y significativo a su favor, ella también estaba perdiendo mucha sangre, las heridas que le causo fueron casi a morir.
Velkan aprieta con su mano el arma filosa que estaba incrustada en su cuerpo, pero la falta de fuerza le impedía que pudiera moverla, aunque sea un poco.
Necesitaba sacarla de su cuerpo.
—No tienes fuerza para extraerla, con esa misma arma asesine a mi esposo, ¡fue letal para él! Se