Al ver que ya casi era hora de irse, Monique apagó su computadora. Después ordenó los papeles dispersos sobre su escritorio. También sacó el cepillo de pelo del bolso y peinó su larga melena. Cuando terminó, se levantó de la silla giratoria, cogió su cartera y tomó el celular que estaba sobre la mesa. Antes de salir de la oficina se aseguró de que todos los enchufes estuvieran desconectados. Al comprobar que todo estaba apagado, apagó las luces y salió.
Monique notó que Marisa también se prepar