Monique miró su celular, que descansaba sobre la mesa del centro, al escuchar que sonaba. Se levantó del sofá para contestar la llamada. En ese momento estaba en la sala, sintiéndose un poco perezosa y optando por ver televisión en lugar de hacer otras cosas.
Tomó el celular y sus ojos brillaron de emoción al ver que era su esposo quien la llamaba. Su nombre en la pantalla instantáneamente levantó su ánimo.
Rápidamente contestó la llamada. —Babe —saludó con entusiasmo, dejando entrever su emoci