¿Acaso alguno de los dos me dará un suspiro? ninguno de los dos se me quitaba de encima en ningún momento.
—Señorita Morana, espero verla en mi oficina apenas lleguemos abajo. —la molestia en la voz de Patrick era clara, tanto como sus posibles intenciones para el momento en el que llegué a su oficina.
Voltee a mirar a Joseph, el cual parecía que no se dio cuenta de las intenciones de Patrick.
Siendo en ese momento cuando roce suavemente mi mano con la suya, llamando su atención. Su mirad