No tenía idea de que hacer al escuchar su manera de hablarme,
el corazón se me quería salir del
pecho, al ver a mi esposo furioso, nuevamente el pánico me invadió el alma.
—Te voy a encerrar por traidora— su tono de voz es fuerte e intimidante
—Debes escucharme primero— Le suplico —Yo no tengo nada que ver con él, solo quería dejarle claro lo nuestro. Ya no lo quiero.
—Eres una mentirosa y ahora mismo me vas a conocer de lo que soy capaz cuando me mienten
Me suelta con furia empujándome en l