Armando.
Después de lo sucedido estaba empezando a atormentarme por la estupidez querer dañar a mi esposa, si no fuera por mi otra personalidad quizás la hubiera matado por un maldito celos, sin embargo debo averiguar si realmente ella ha decido dejar ir a ese imbécil.
No sé qué tenía en mente en este preciso momento, solo su cálido cuerpo junto al mío. Amo a Carime pero odio lo que hace, realmente no sé si es verdad que ya no ama a ese mal nacido, reconozco que ahora no puedo dejar de pensar