Mundo de ficçãoIniciar sessãoMarc
El golpe de la puerta de entrada resuena como un disparo final. El silencio que le sigue es peor. Se filtra en mis oídos, no como una calma, sino como un zumbido ensordecedor, ese que queda después de una explosión, cuando el humo todavía no se ha disipado y ya sabes que todo lo que estaba en pie ha desaparecido.
Sigo sentado al borde de la cama. El hueco que Iris ha dejado en el colchón es un cráter a mi







