Capítulo 55 — Salvar a Anastasia y al bebé
El aire en la sala de partos era espeso, cargado de mucha tensión y olor a desinfectante. Anastasia estaba sobre la camilla, retorciéndose de dolor, con las sábanas arrugadas entre sus dedos pálidos por la fuerza que estaba ejerciendo. Sus gemidos desgarraban a Dimitri quien había podido entrar en ese momento para estar a su lado y sostuvo su mano de inmediato para poder consolarla.
— Mi amor… — dijo con su voz tranquila mezclándose con los jadeos de e