Capítulo 83 — El juicio de sangre
El lugar al que los llevaron no tenía nombre o una dirección conocida. Era uno de esos espacios que el mundo olvidaba a propósito. Un edificio abandonado, devorado por el óxido, donde el eco de los pasos parecía recordar cada cosa horrible que alguna vez ocurrió ahí. El aire era denso… pesado… como si incluso las paredes supieran que esa noche no habría redención.
Anastasia bajó del vehículo sin mirar atrás y Vera caminaba a su lado, en silencio. Ella no hacía