Capítulo 54 — Hora del parto
La tarde había empezado tranquila. Anastasia estaba en la terraza, acariciándose el vientre, mientras Vera le leía en voz alta uno de los informes que Dimitri le había dejado para que repasara. Dimitri, como siempre, iba y venía revisando llamadas y papeles, intentando mantener el control de todo a su alrededor. Ludmila tejía en silencio, vigilándolos con la calma propia de una madre que lo ha visto todo, pero la calma se quebró en un segundo dejando a todo sin sabe