Capítulo 52 — La preparación de una reina
El eco de la verdad recién descubierta aún ardía en el pecho de Anastasia. Ya no era la muchacha ingenua que necesitaba refugio constante, hace mucho había dejado de serlo. El recuerdo de su verdadera madre, cayendo en un charco de sangre bajo la mano cruel de su tía, había encendido una llama que nada ni nadie apagaría. Ahora entendía que su vida no sería solo sobrevivir, sino reclamar justicia.
Esa mañana, en la oficina privada de Dimitri dentro de la