Capítulo 36 — Entre rutinas y vigilias
Había pasado un mes completo desde que Anastasia y Vera llegaron al palacio escondido como les gusta llamarle, aquel lugar apartado que parecía sacado de un sueño imposible después de tanto encierro. El tiempo había corrido lento, pero también había sido generoso con ambas.
Anastasia ya no se sentía cohibida al compartir la cama en las noches con Dimitri. Debido a que se había acostumbrado a la seguridad de su presencia o ha la forma en que él rodeaba su c